Cómo crear una contraseña segura (y recordarla)
Olvida los trucos raros («cambia la a por @»): la seguridad real se basa en tres pilares muy simples.
En este artículo
Los tres pilares
- Larga: mínimo 12 caracteres, ideal 16 o más. Cada carácter extra multiplica el trabajo de un atacante de forma exponencial.
- Única: una contraseña distinta en cada sitio. Si una web sufre una filtración (pasa cada semana), las demás siguen a salvo.
- Aleatoria: que no la hayas «inventado» tú: los humanos elegimos patrones predecibles (nombres, fechas, «1234» al final). Déjasela al azar.
El método de la frase (el mejor truco)
Si una contraseña aleatoria como «Tr7$kQ9!mZ» te parece imposible de recordar, usa una frase de contraseña: 4–6 palabras comunes unidas por guiones, por ejemplo «luna-mesa-perro-42». Es larga (segura), fácil de recordar y fácil de teclear. La única regla: las palabras las debe elegir el azar, no tú.
Puedes generar una en español con nuestra herramienta de frases de contraseña, o una clásica aleatoria con el generador de contraseñas (con medidor de fortaleza incluido).
Usa un gestor de contraseñas
El problema real no es crear una contraseña segura, sino recordar cincuenta distintas. La solución honesta es un gestor de contraseñas: una aplicación que las genera, las guarda cifradas y las rellena por ti. Solo tienes que recordar una: la maestra.
Hay opciones gratuitas y de código abierto muy solventes. Elige una con buena reputación, activa su sincronización cifrada y dedica una tarde a migrar tus cuentas importantes (correo, banco, redes sociales). Es la mejora de seguridad con mejor relación esfuerzo/resultado que existe.
Activa la verificación en dos pasos
Incluso la mejor contraseña puede filtrarse. La verificación en dos pasos (2FA) añade una segunda barrera: un código de tu móvil que un atacante no tiene. Actívala al menos en tu correo (la llave de todas tus cuentas), tu banco y tus redes sociales. Mejor una app de autenticación que un SMS.
Errores que debes dejar de cometer
- Reutilizar la misma contraseña en varios sitios (el error más grave y más común).
- Los «trucos» de sustitución («p@ssw0rd»): los atacantes los conocen desde hace 20 años.
- Cambiarla cada 30 días por obligación: solo consigue contraseñas peores («…1», «…2»). Cámbiala si hay sospecha de filtración, no por calendario.
- Guardarla en un papel junto al ordenador o en un archivo «claves.txt» sin cifrar.
- Compartirla por WhatsApp o correo: si alguien la necesita, que se cree su propia cuenta o usa las funciones de «compartir acceso» de tu gestor.